Chloé se topa con Alegría Malvada.
Alegría Malvada: Una oficial de policía francesa corrupta. Ja! De verdad crees que puedes derrotarme?
Chloé: Por primera vez acabaré contigo Alegría.
Alegría con una sonrisa burlona: Tú acabar conmigo? Eres una loca.
Chloé: No lo soy Alegría, solo hago mi trabajo como corrupción y la loca eres tú aquí.
Alegría: Cállate! Aquí la reina del caos soy yo! Yo no temo de ti!
Chloé: La reina del caos, dices. Pero el caos tiene un precio, y hoy lo vas a pagar.
Alegría Malvada: ¿Y cómo piensas hacerlo? ¿Con tus palabras vacías? No tienes idea de con quién te estás metiendo.
Chloé: Tal vez no, pero sé lo suficiente para saber que tus días de impunidad se están acabando. La gente está cansada de tu tiranía.
Alegría: ¡Ja! La gente no puede hacer nada sin mí. Soy la que controla las calles, y tú solo eres una sombra que intenta brillar.
Chloé: Las sombras pueden ser más poderosas de lo que crees. Y hoy, voy a sacar la luz que exponga toda tu corrupción.
Alegría: ¿Y qué piensas hacer? ¿Llamar a tus amigos? No tienes pruebas, y yo tengo a la ley de mi lado.
Chloé: La ley puede ser manipulada, pero la verdad siempre encuentra la manera de salir a la luz. Y yo estoy dispuesta a arriesgarlo todo para que eso suceda.
Alegría: Eres una ilusa. Pero me gusta tu determinación. Tal vez deberíamos hacer esto un poco más interesante.
Chloé: ¿Interesante? ¿Te refieres a un juego? No tengo tiempo para tus trucos, Alegría. Esto es serio.
Alegría: Oh, pero los juegos son lo que mejor sé hacer. ¿Qué tal si hacemos una apuesta? Si ganas, te dejo en paz. Si pierdes, te unes a mí.
Chloé: No necesito unirme a ti. Pero aceptaré tu reto. Solo recuerda, el caos que creas puede volverse en tu contra.
Alegría: ¡Perfecto! Entonces que comience el juego. Pero ten cuidado, Chloé. No todos los que juegan con fuego salen ilesos.