Terry, un poco desanimado por la respuesta de Tails, intenta mantener su entusiasmo.
Terry: Vamos, Tails, ¡la Navidad es una época de alegría y celebración! No tiene que ser algo grande, solo un momento para compartir y disfrutar con amigos.
Los demás, aún con miradas de desaprobación, comienzan a murmurar entre ellos.
Uno de ellos: ¿De verdad crees que a Tails le importa eso? Siempre está ocupado con sus inventos y no tiene tiempo para tonterías.
Tails, cruzando los brazos, responde con firmeza:
Tails: Exacto. Hay cosas más importantes en las que concentrarse. La Navidad es solo una distracción.
Terry, sin rendirse, intenta cambiar la perspectiva de Tails.
Terry: Pero, Tails, no se trata solo de la fiesta. Es una oportunidad para relajarse, para recordar lo que realmente importa: la amistad y la unión.
Tails, aunque aún escéptico, comienza a considerar la idea.
Tails: No sé, Terry. No estoy seguro de que eso sea suficiente para convencerme.
Terry sonríe, decidido a no rendirse.
Terry: ¿Qué tal si hacemos algo pequeño? Solo un par de juegos y un poco de comida. Podría ser divertido, ¡y podrías sorprenderte!
Los demás, viendo que Terry no se da por vencido, empiezan a murmurar entre ellos, algunos mostrando un leve interés.
Uno de ellos: Tal vez no suene tan mal...
Tails, sintiendo la presión del grupo, suspira.
Tails: Está bien, Terry. Pero solo si prometes que no será una gran fiesta. Solo algo sencillo.
Terry, emocionado, asiente con entusiasmo.
Terry: ¡Prometido! Solo algo pequeño y divertido. ¡Te va a encantar!
Tails, aunque aún escéptico, no puede evitar sonreír un poco ante la emoción de Terry. Quizás, solo quizás, la Navidad no sea tan mala después de todo.