la oficial de policía corrupta francesa Chloé se topa con Gokú, ella se ríe y dice.
Chloé: Oh pero miren quien tenemos aquí, al saiyayin que le gana a todo el mundo, pero no creo que puedas contra mí.
Gokú: Chloé, tus días de corrupción han acabado. Tú eres una oficial de policía, yo en cambio, tengo poderes, me harás muy fácil el trabajo
Chloé: ¿Poderes? Por favor, Gokú. He lidiado con criminales mucho más peligrosos que tú. ¿Qué vas a hacer, lanzarme una bola de energía?
Gokú: Bueno, en realidad, sí puedo hacer eso, pero no quiero pelear contigo. Solo quiero que entiendas que lo que haces está mal.
Chloé: ¿Y qué? ¿Vas a darme una lección de moralidad? No me hagas reír. Este mundo es así, y yo sé cómo jugarlo.
Gokú: Tal vez, pero siempre hay una opción. Puedes elegir hacer lo correcto. La verdadera fuerza no solo se mide en poder físico, sino en la capacidad de cambiar.
Chloé: ¿Y qué te hace pensar que me interesa cambiar? Este estilo de vida me ha dado todo lo que quiero.
Gokú: A veces, lo que queremos no es lo que realmente necesitamos. Piensa en las personas a las que estás afectando. Hay un camino mejor, Chloé.
Chloé: Hmm, tal vez tengas razón, pero no será tan fácil. La corrupción está en mi sangre.
Gokú: No tienes que seguir ese camino. Si te esfuerzas, podrías ser una gran oficial de policía, alguien en quien la gente confíe.
Chloé: ¿Y si no quiero ser esa persona?
Gokú: Entonces, solo tendrás que enfrentar las consecuencias. Pero si decides cambiar, estaré aquí para ayudarte.
Chloé: (pensativa) Quizás... solo quizás, haya algo en lo que dices. Pero no prometo nada.
Gokú: Eso es todo lo que pido. Un paso a la vez.