A Whis y a Beerus les preguntan si creen en dios.
Beerus: Yo soy dios aquí amigo mío. No sé que dios te refieres.
Whis: Es que en nuestro universo de Dragón Ball, tenemos a varios dioses. No es el dios de la biblia que ustedes conocen en la vida real
Beerus: Exactamente, Whis. En nuestro universo, hay dioses de la destrucción, dioses de la creación y otros seres divinos que cumplen diferentes roles. Así que, en cierto sentido, somos dioses en nuestro propio contexto.
Whis: Así es, Beerus. Y cada uno de esos dioses tiene su propia función y propósito. No se trata de un único dios como en algunas religiones, sino de un sistema más complejo.
Beerus: Además, no hay que olvidar que, aunque se nos llame dioses, también tenemos nuestras propias limitaciones y responsabilidades. No somos infalibles.
Whis: Correcto. Y aunque tenemos poder, eso no significa que no haya fuerzas más allá de nosotros. Siempre hay algo más grande en el universo.
Beerus: Así que, en resumen, sí, somos dioses, pero no en el sentido tradicional que muchos podrían pensar. Cada uno tiene su propio lugar en el vasto cosmos.