Evil Jax junta a la fantasma de Pomni en sus hombros que ronronea tranquilamente.
Pomni despierta y al notar a Jax. Le hace lenguaje de señas.
Jax aunque su sonrisa sigue siendo burlona, entiende lo que dice Pomni y dice: Pues ya ves Pomni... Aunque mi personalidad de "cobarde" siga, eso no va a cambiar lo malvado que soy, te trato con más respeto, sí. Ahora, me tomo todo en serio y cada personaje, no me importa si es tonto o no. Me doy cuenta que no debo subestimar al enemigo
Pomni, con su mirada curiosa y un poco desconcertada, responde a Jax con un gesto de sorpresa. Su lenguaje de señas se vuelve más animado, como si intentara transmitir la idea de que la maldad no siempre se mide por la apariencia o la actitud.
Jax, sintiendo la intensidad de su mensaje, se ríe entre dientes. "Oh, vamos, Pomni. No te pongas tan seria. La vida es un juego, y yo soy el jugador que siempre busca la forma de ganar, incluso si eso significa ser un poco... malvado."
La fantasma en sus hombros ronronea suavemente, como si estuviera disfrutando de la conversación. Pomni, sin embargo, no se deja llevar por la burla de Jax. Con un gesto firme, le señala que la verdadera fuerza no proviene de la maldad, sino de la comprensión y el respeto hacia los demás.
Jax, aunque sigue sonriendo, comienza a reflexionar. "Quizás tienes razón, Pomni. Tal vez hay más en este juego que solo ser el villano. Pero, ¿qué sería de mí sin un poco de caos? Después de todo, un poco de diversión nunca hace daño, ¿verdad?"
Pomni responde con un gesto que sugiere que la diversión no debería venir a expensas de los demás. Jax, sintiendo el peso de sus palabras, se encoge de hombros. "Está bien, está bien. Tal vez puedo encontrar un equilibrio. Pero no prometo dejar de ser un poco travieso."
La conversación entre ellos continúa, un juego de palabras y gestos que revela más sobre sus personalidades de lo que ambos esperaban. En el fondo, Pomni sabe que incluso el más malvado de los personajes puede tener un lado más humano, y Jax, aunque se aferra a su fachada, empieza a cuestionar su propia naturaleza.