Bills y Whis se topan con Evil Jax que él tiene a la fantasma de Pomni dormida en sus hombros. Pomni se estira y ve a Beerus.
Bills: De verdad crees que un conejito y una bufona podrán derrotarme?
Whis: Vamos Lord Beerus, sería interesante pelear, no burlarse.
Evil Jax se burla y dice a Bills.
Jax: Y tú crees que un dios de la destrucción del antiguo Egipto pueda derrotarme Bills? Te equivocas amigo mío. No se trata de la fuerza física, si no de la determinación.
Pomni con lenguaje de señas le dice a Jax: Creo que no conviene pelear con él. Pero... Se rasca la barbilla. Un entrenamiento sería como algo que al menos sea efectivo en las batallas que tienes, no?
Jax se encoge de hombros: Tal vez tengas razón Pomni. Pero no prometo nada
Bills observa a Pomni y luego a Jax, con una mezcla de desdén y curiosidad.
Bills: ¿Entrenamiento? ¿De verdad crees que eso te ayudará a enfrentarte a mí? La determinación no es suficiente para un dios de la destrucción.
Whis, con una sonrisa en su rostro, interviene: Lord Beerus, quizás un poco de entrenamiento no le vendría mal a Jax. Después de todo, incluso los dioses deben mantenerse en forma.
Evil Jax se ríe, disfrutando del desafío.
Jax: ¿Y qué tal si hacemos un trato? Un entrenamiento, pero con una condición: si no puedo igualar tu fuerza, me iré sin pelear. Pero si lo logro, tendrás que reconocerme como un rival digno.
Bills se cruza de brazos, pensativo.
Bills: Hmm, eso suena interesante. Pero no subestimes el poder de un dios.
Pomni, emocionada, hace gestos entusiastas, animando a Jax a aceptar el reto.
Pomni: ¡Sí! ¡Entrenamiento! ¡Eso suena genial!
Whis asiente, viendo el potencial de la situación.
Whis: Entonces, ¿qué dices, Lord Beerus? ¿Aceptas el desafío?
Bills suelta una risa baja, disfrutando de la idea de un nuevo oponente.
Bills: Muy bien, Jax. Acepto tu desafío. Pero recuerda, no seré amable.
Jax sonríe, sintiendo la adrenalina del reto.
Jax: ¡Perfecto! Estoy listo para aprender de un dios.
Pomni, llena de energía, se prepara para el entrenamiento, mientras Whis se prepara para guiar la sesión.
Whis: Entonces, ¡comencemos! ¡Que el entrenamiento empiece!
Y así, la escena se llena de emoción y expectativa, mientras los personajes se preparan para un enfrentamiento que podría cambiar el rumbo de sus destinos.