Aliza y Raido: Enfrentando el miedo juntos

Answered using GPT-4o mini by AI Answer Generator

Question:

Aliza de Horrortale se encuentra a Raido (De un universo alterno parecido a horrortale pero es de una escuela y solo él).

Aliza nota a Raido que está temblando, asustado, con cara de pánico y empieza a rezar murmurando otras cosas en otro idioma. Luego nota a Aliza, lo que le provoca más incomodidad

Answer:

Aliza se acercó lentamente a Raido, observando cómo su cuerpo temblaba y su rostro reflejaba un miedo profundo. La atmósfera en el pasillo de la escuela era tensa, como si el aire estuviera cargado de una energía oscura. Raido murmuraba palabras en un idioma que Aliza no podía entender, pero el tono de su voz era suplicante, como si estuviera invocando a algo o a alguien.

—Hey, Raido —dijo Aliza con suavidad, tratando de calmarlo—. ¿Estás bien?

Raido levantó la vista, sus ojos llenos de pánico se encontraron con los de Aliza. En ese instante, su incomodidad se intensificó. La presencia de Aliza, con su aura inquietante y su mirada penetrante, parecía hacer que su miedo se multiplicara.

—No... no te acerques —tartamudeó Raido, retrocediendo un paso, como si temiera que ella pudiera ser la causa de su terror.

Aliza frunció el ceño, sintiendo que había algo más en juego. No era solo el miedo de Raido lo que la inquietaba; había una sombra en el aire, una sensación de que algo oscuro acechaba en las esquinas del pasillo.

—Raido, por favor, dime qué está pasando —insistió Aliza, intentando mantener la calma—. No estoy aquí para hacerte daño.

Raido cerró los ojos por un momento, como si intentara reunir el valor necesario para hablar. Cuando finalmente los abrió, su voz era un susurro tembloroso.

—No puedo... no puedo dejar que te atrape. No puedes quedarte aquí. Hay algo... algo que nos está buscando.

Aliza sintió un escalofrío recorrer su espalda. La advertencia de Raido resonaba en su mente, pero su curiosidad era más fuerte que su miedo.

—¿Qué es lo que nos está buscando? —preguntó, su voz firme a pesar de la creciente inquietud en su interior.

Raido miró a su alrededor, como si esperara que la sombra que lo atormentaba apareciera en cualquier momento.

—No lo sé, pero... —su voz se quebró—. He visto cosas. Cosas que no deberían existir. Y si te quedas aquí, podrías ser la próxima.

Aliza sintió que su corazón latía con fuerza. La advertencia de Raido era clara, pero había algo en su mirada que la impulsaba a no retroceder.

—No voy a dejarte solo —declaró, con determinación—. Si hay algo acechando, lo enfrentaremos juntos.

Raido la miró, sorprendido por su valentía, pero el miedo seguía brillando en sus ojos.

—No entiendes... —murmuró—. No hay forma de luchar contra esto.

—Quizás no, pero no voy a abandonarte —respondió Aliza, dando un paso hacia él, decidida a enfrentar lo que fuera que se avecinara.

La tensión en el aire se intensificó, y un eco distante resonó en el pasillo, como un recordatorio de que el peligro estaba más cerca de lo que pensaban.