Ber se topa con Milk (Chi-Chi)
Chi-Chi se acerca a Ber. Chi-Chi no quiere pelear con él, solo quiere que olviden el pasado y se abracen.
Ber con desdén dice: Me tratas mal en el pasado para correrme de tu casa, Que le saques dinero a mi mamá y aunque tu marido me de la bienvenida a tu casa, no quiero verte, así que si me permites... No quiero tu abrazo ni ver esa sonrisa hipócrita de tu rostro con decirme; "No lo volveré a hacer" Pero al final es lo mismo Milk. Ya no sé si creerte
Chi-Chi, sintiendo el peso de las palabras de Ber, baja la mirada y respira hondo. Sabe que ha cometido errores y que su pasado con él está lleno de heridas. Sin embargo, su deseo de reconciliación es más fuerte que su orgullo.
—Entiendo que te sientas así —responde con voz suave—. No puedo cambiar lo que hice, pero quiero que sepas que he cambiado. No estoy aquí para hacerte daño, solo quiero que podamos dejar atrás lo que pasó.
Ber la mira con desconfianza, sus ojos reflejan la lucha interna entre el rencor y el deseo de paz.
—¿Cambiar? —replica, con un tono sarcástico—. ¿Cómo puedo creer en tus palabras cuando el pasado está tan fresco en mi memoria?
Chi-Chi se acerca un poco más, intentando mostrarle que su intención es sincera.
—Sé que es difícil, pero todos cometemos errores. Lo que más deseo es que podamos encontrar un camino hacia adelante. No quiero que sigas cargando con ese dolor.
Ber se cruza de brazos, indeciso. La lucha entre el deseo de perdonar y el miedo a ser herido de nuevo lo consume.
—No sé si estoy listo para eso, Chi-Chi. —dice finalmente—. Pero... tal vez, solo tal vez, podríamos intentarlo. Pero no prometo nada.
Chi-Chi asiente, sintiendo una chispa de esperanza.
—Eso es todo lo que pido. Un pequeño paso. No tengo prisa, solo quiero que sepas que estoy aquí, dispuesta a hacer las cosas bien.
Ber la observa, y aunque su corazón aún está lleno de dudas, siente que quizás, solo quizás, hay una oportunidad para sanar.