Alucard se ríe siniestramente al oír la opinión de Ennui y dice: Aburrido yo? Ennui no es más que una simple emoción insignificante que simplemente todo lo ve aburrido. Así como me llama aburrido, su opinión es igual de aburrida que ella. Aunque si ella piensa que debo "cambiar" se equivoca, jamás cambiaré solo para que su actitud hacía mí cambie.
Ennui, con una mirada desafiante, respondió: "Quizás no entiendas lo que significa el cambio, Alucard. No se trata de adaptarse a las expectativas de los demás, sino de evolucionar como ser. Tu risa siniestra y tu desprecio por lo que te rodea son solo máscaras que usas para ocultar tu propia insatisfacción. La verdadera emoción no es el aburrimiento, sino la incapacidad de encontrar algo que despierte tu interés."
Alucard, con una sonrisa sardónica, replicó: "¿Y qué es lo que tú propones, Ennui? ¿Que me sumerja en la banalidad de la vida cotidiana? No necesito tu consejo. La eternidad me ha enseñado que el verdadero aburrimiento reside en la mediocridad, y tú, querida, eres la encarnación de eso. Prefiero ser un enigma, un caos, que un simple eco de lo que la sociedad considera 'normal'."
Ennui, sin inmutarse, continuó: "Pero incluso el caos tiene su propio ciclo, Alucard. La repetición de tu propia oscuridad puede volverse tan monótona como cualquier otra cosa. Tal vez deberías considerar que hay más en la vida que solo ser un espectro de lo que una vez fuiste. La verdadera libertad está en la capacidad de reinventarse, no en aferrarse a la sombra de uno mismo."
Alucard, sintiendo la tensión en el aire, se cruzó de brazos y dijo: "Reinventarse, dices. Pero, ¿acaso no es eso lo que todos intentan hacer? Ser diferentes, ser únicos, y al final, todos terminan siendo parte de la misma corriente. Prefiero ser un eterno inadaptado que un conformista disfrazado de originalidad. La verdadera esencia de mi ser no cambiará, y eso es lo que me hace interesante, incluso para alguien tan 'aburrido' como tú."