Whis, Beerus y los demás se topan con Ber y dice.
Whis: Por que... Nunca te juntas conmigo? Acaso... Te caigo mal Ber?
Ber: Para que acepté ir al templo de Beerus por Gokú?
Whis, con su habitual tono juguetón, sonrió mientras observaba a Ber.
Whis: Oh, no es eso, Ber. Simplemente me pregunto por qué no has querido pasar más tiempo con nosotros. Siempre es un placer tener compañía, especialmente de alguien tan interesante como tú.
Ber, cruzando los brazos y mirando hacia otro lado, respondió con un tono un poco desafiante.
Ber: No es que me caigas mal, Whis. Es solo que... no estoy acostumbrado a estar rodeado de tantos dioses y guerreros poderosos. A veces, prefiero la tranquilidad.
Beerus, que había estado escuchando la conversación, intervino con un leve gruñido.
Beerus: ¡Bah! No te preocupes por eso, Ber. Aquí no mordemos... a menos que estés enojado.
Whis rió suavemente, disfrutando de la dinámica entre ellos.
Whis: Exactamente, Ber. Además, Gokú siempre está buscando nuevos desafíos. Tal vez podrías enseñarle algo de tu estilo.
Ber, sintiéndose un poco más cómodo, finalmente sonrió.
Ber: Bueno, tal vez podría intentarlo. Pero solo si prometen no hacer un gran alboroto.
Beerus asintió, mientras Whis sonreía con satisfacción.
Whis: ¡Eso es! Un poco de camaradería nunca viene mal. ¡Vamos a disfrutar de un buen entrenamiento juntos!