A Wall-E y EVE les preguntan que opinan del Chavo del 8.
Wall-E: Es un excelente programa! Antes de que... Antes de que el mundo se volviera un completo desastre...
EVE: Los humanos y robots amabamos ese programa. A mí igual me gustaba antes de que igual el tiempo se desmoronaba y terminara así
Wall-E: Sí, el Chavo del 8 tenía un humor tan inocente y puro. Era una forma de ver la vida a través de los ojos de un niño, lleno de aventuras y travesuras.
EVE: Exactamente, Wall-E. Los personajes eran entrañables. Cada uno tenía su propia historia y personalidad. Era un reflejo de la amistad y la comunidad, algo que los humanos valoraban mucho.
Wall-E: Y las lecciones que enseñaba... A veces, incluso en medio de la risa, había un mensaje profundo sobre la importancia de la amistad y la solidaridad.
EVE: Sí, y aunque el mundo cambió, esos recuerdos siguen vivos en nuestros circuitos. Esos momentos de alegría son lo que nos une, tanto a humanos como a robots.
Wall-E: ¡Qué bonito! Quizás algún día, cuando el mundo esté mejor, podamos revivir esos momentos y compartirlos con nuevas generaciones.
EVE: Eso espero, Wall-E. La risa y la alegría son esenciales para reconstruir lo que se ha perdido.