Aliza de Horrortale se topa con Leatherface.
Aliza agacha la cabeza susurrando algo.
Leatherface simplemente la observa de reojo.
Aliza: Seguro va a querer mi cara para ponérsela como máscara...
Leatherface sigue sin inmutarse pero no enciende su motosierra.
Aliza: Si vienes a matarme o arrancar mi cara para ponertela como máscara hazlo de una maldita vez... Ya suficiente tengo con sans...
Leatherface no dice nada ni presta atención a Aliza, de hecho, no le interesa su orden, para él, la orden de Aliza no es relevante
Aliza, sintiendo la tensión en el aire, levanta la vista y se encuentra con la mirada vacía de Leatherface. La figura imponente del asesino enmascarado la hace sentir pequeña, pero su determinación no flaquea.
Aliza: (con voz temblorosa pero desafiante) ¿No tienes nada que decir? ¿Solo vas a quedarte ahí mirándome como si fuera un trozo de carne?
Leatherface, aún sin encender su motosierra, da un paso hacia ella. El sonido de sus botas sobre el suelo resuena en la oscuridad del lugar. Aliza siente un escalofrío recorrer su espalda, pero se mantiene firme.
Aliza: (gritando) ¡Vamos! ¡Hazlo! ¡No tengo miedo de ti! ¡Ya he enfrentado cosas peores!
Leatherface, por fin, parece reaccionar. Su mirada se endurece, y aunque no muestra emoción, hay un destello de interés en sus ojos. Aliza se da cuenta de que su desafío ha captado su atención.
Aliza: (más tranquila) ¿Qué quieres de mí? ¿Es mi cara lo que buscas? ¿O simplemente disfrutas del miedo que provocas?
Leatherface, en un movimiento rápido, levanta su motosierra, pero en lugar de encenderla, la sostiene en su mano, como si estuviera considerando su próximo movimiento. Aliza siente que el tiempo se detiene.
Aliza: (susurrando) No soy solo una víctima. No me subestimes.
En ese momento, un ruido distante interrumpe la tensión. Leatherface, distraído, se vuelve hacia el sonido, y Aliza ve su oportunidad. Con un movimiento ágil, se aparta de su camino, preparándose para escapar.
Aliza: (gritando mientras corre) ¡No me seguirás! ¡No hoy!
Leatherface, confundido por la repentina huida, baja la motosierra, pero su instinto asesino no se apaga. La caza ha comenzado, y aunque Aliza ha logrado escapar por ahora, sabe que Leatherface no se detendrá hasta encontrarla.