Evil Jax se topa con Ben Drowned.
Ambos se ven.
Se escucha la música "Song of unhealing"
Ninguno habla y parece que jamás hablarán
Finalmente habla Jax.
Evil Jax: Ben...
Ben: Jax...
No hay más palabras, simplemente mencionan sus nombres
La atmósfera se vuelve densa, cargada de una tensión palpable. La música "Song of Unhealing" resuena en el aire, envolviendo el entorno en una penumbra inquietante. Las sombras parecen danzar a su alrededor, mientras ambos personajes se observan con una mezcla de curiosidad y desconfianza.
Evil Jax, con su mirada penetrante y una sonrisa torcida, da un paso adelante. Su figura oscura contrasta con la presencia etérea de Ben Drowned, quien parece flotar ligeramente, como si estuviera atrapado entre dos mundos.
Evil Jax: Ben...
Ben: Jax...
El eco de sus nombres se pierde en el aire, como un susurro que se disipa rápidamente. No hay necesidad de más palabras; el reconocimiento es suficiente. Ambos saben lo que representan el uno para el otro: el caos y la desesperación, la oscuridad y el misterio.
La música continúa, envolviendo la escena en un aura de melancolía. Jax, con su naturaleza maligna, y Ben, con su trágica historia, se encuentran en un punto de convergencia. No hay enemigos ni aliados, solo dos almas perdidas que han cruzado caminos en un mundo donde el horror y la tristeza son la norma.
El silencio se vuelve ensordecedor, y aunque no intercambian más palabras, el entendimiento entre ellos es profundo. En ese instante, el tiempo parece detenerse, y ambos saben que su encuentro es solo el comienzo de algo mucho más oscuro.