Frankie al ver que Terry no se rinde ante su propuesta navideña, comenta.
Frankie: Bueno, que más da. Si quieres eso, está bien, iré. Pero no prometo divertirme
Terry, con una sonrisa desafiante, responde:
Terry: ¡Eso es lo que quiero escuchar! A veces, lo más divertido es lo que menos esperamos. Además, siempre hay algo especial en la Navidad, incluso si no lo crees.
Frankie, cruzando los brazos, replica:
Frankie: Puede que tengas razón, pero no me hagas prometer que me pondré un suéter navideño ridículo.
Terry ríe y dice:
Terry: ¡Eso es parte de la diversión! Pero no te preocupes, te prometo que habrá suficiente comida y música para que al menos no te aburras.
Frankie suspira, pero una pequeña sonrisa se asoma en su rostro.
Frankie: Está bien, pero solo si prometes no hacerme cantar villancicos.