Murder Sans le preguntan que opina del Chavo del 8. Él responde.
Bueno... Me gustaba mucho ese programa antes de que la vida me tomara por este camino.
El Chavo, Quico, La Chilindrina y todos esos personajes. Recuerdos. Risas, todo... Ahora todo es maldad, Caos, festines y todo es una locura extrema. Ese programa era el mejor antes de volverme el loco que soy ahora.
Sans se ríe macabramente de frustración al recordar esos momentos. El fantasma de Papyrus lo trata de calmar
El fantasma de Papyrus, con su habitual tono optimista, intenta interrumpir la risa macabra de Sans. "¡Vamos, hermano! No todo está perdido. Aún puedes encontrar momentos de alegría, incluso en medio de la locura. Recuerda que el Chavo siempre buscaba la amistad y la diversión, a pesar de las dificultades."
Sans se detiene un momento, mirando al vacío, como si estuviera sopesando las palabras de su hermano. "Sí, Papyrus, pero esos días parecen tan lejanos. La vida se ha vuelto un juego cruel, y a veces me pregunto si hay alguna forma de volver a esos momentos simples."
Papyrus flota un poco más cerca, su expresión llena de determinación. "¡Claro que sí! La risa y la amistad no se han ido. Solo hay que buscarlas. Tal vez podrías hacer algo divertido, algo que te recuerde esos tiempos. ¡Podrías organizar una fiesta, o incluso un juego con los demás!"
Sans se encoge de hombros, pero una pequeña sonrisa se asoma en su rostro. "Quizás... Tal vez una noche de juegos podría ayudar. Pero no prometo que no termine en caos."
Papyrus sonríe ampliamente. "¡Eso es el espíritu! ¡El caos puede ser divertido si lo compartes con amigos! Y recuerda, siempre estaré aquí para ayudarte a encontrar la luz en la oscuridad."
Con un suspiro, Sans se siente un poco más ligero. "Gracias, Papyrus. A veces, solo necesito un empujón para recordar que hay más en la vida que solo sombras."