Evil Cody es derrotado por Gokú. El fantasma de Obama levanta a Cody que está en el suelo.
Cody con una sonrisa malévola: Vaya Gokú, que poderoso eres! Pero no importa, quien soy yo para juzgar. Dice encogiéndose de hombros. Veremos si las cosas cambian...
Cody se va y Obama también se va con Cody.
Obama: No creo que puedas derrotarlo para la próxima.
Cody con confianza: No importa, total. Gokú a pesar de ser el guerrero más poderoso, puedo tener oportunidad contra él algún día.
Obama lo mira con una mezcla de preocupación y curiosidad.
Obama: La confianza es buena, Cody, pero no subestimes a Gokú. Ha enfrentado a enemigos mucho más fuertes que tú y siempre encuentra la manera de superarlos.
Cody se ríe, su risa resonando en el aire como un eco siniestro.
Cody: Oh, Obama, no entiendes. No se trata solo de poder. Se trata de estrategia, de astucia. Gokú puede ser fuerte, pero yo tengo algo que él no tiene: la capacidad de aprender de mis fracasos.
Obama asiente, aunque su expresión sigue siendo seria.
Obama: Eso es cierto, pero también debes recordar que Gokú no se detiene. Siempre entrena, siempre busca superarse. Si quieres tener una oportunidad, necesitarás prepararte más que nunca.
Cody se detiene y mira al horizonte, su mente maquinando.
Cody: Tienes razón. Necesito un plan. No puedo enfrentar a Gokú de la misma manera que antes. Necesito algo más... algo inesperado.
Obama: ¿Y qué tienes en mente?
Cody sonríe de nuevo, esta vez con una chispa de locura en sus ojos.
Cody: Tal vez un aliado inesperado. Alguien que pueda igualar su poder. O quizás... un nuevo poder que yo mismo pueda desatar.
Obama frunce el ceño, sintiendo que la conversación se estaba volviendo peligrosa.
Obama: Solo ten cuidado, Cody. La búsqueda de poder puede llevarte por caminos oscuros. No olvides quién eres en el proceso.
Cody lo mira, su sonrisa se vuelve más siniestra.
Cody: Oh, Obama, ya no soy el mismo. He aprendido a abrazar la oscuridad. Y cuando regrese, Gokú no sabrá qué lo golpeó.
Con eso, Cody se aleja, dejando a Obama con una sensación de inquietud. El futuro se veía incierto, y la batalla entre el bien y el mal estaba lejos de haber terminado.