Aliza de Horrortale se topa con Pennywise.
Aliza: El payaso pennywise... Que se alimenta del miedo, no es así?
Pennywise la mira con una sonrisa retorcida: Oh pero no solo me alimento del miedo, si no de las niñas curiosas que me preguntan algo que en verdad es cierto
Aliza, con una mezcla de valentía y curiosidad, se acerca un poco más, desafiando la atmósfera tensa que rodea a Pennywise.
Aliza: ¿Y qué es lo que sabes sobre mí, payaso? ¿Acaso crees que me asustarás tan fácilmente?
Pennywise se ríe, su risa resonando en el aire como un eco siniestro.
Pennywise: Oh, querida Aliza, no se trata de asustarte. Se trata de jugar. Cada pregunta que haces, cada duda que siembras, me alimenta. Y tú, con tu curiosidad, eres un banquete exquisito.
Aliza frunce el ceño, sintiendo cómo el miedo comienza a burbujear en su interior, pero se niega a dejar que lo controle.
Aliza: No soy una niña asustada. He enfrentado cosas peores que un payaso que se esconde en las sombras. ¿Qué más tienes para ofrecerme?
Pennywise se inclina hacia ella, sus ojos brillando con un destello de locura.
Pennywise: Oh, Aliza, lo que ofrezco es mucho más que un simple susto. Te ofrezco la verdad detrás de tus miedos. ¿Te atreverías a mirar en el espejo de tu alma y ver lo que realmente te aterra?
Aliza siente un escalofrío recorrer su espalda, pero su determinación se fortalece.
Aliza: Tal vez lo haga. Pero no lo haré por ti. Lo haré por mí misma.
Pennywise se ríe de nuevo, esta vez con un tono más oscuro.
Pennywise: Entonces, que comience el juego. Pero recuerda, Aliza, en este juego, no todos los secretos son agradables.
Aliza se prepara para enfrentar lo desconocido, sabiendo que la batalla entre su valentía y el terror que representa Pennywise apenas ha comenzado.