Johana al ver a Vegeta suspira con desprecio: Vegeta...
Vegeta con el ceño fruncido dice: Digo, Johana. Si tanto te molesta como soy, por que simplemente te alejas de mí? No me veas, no me busques. Yo no voy a cambiar solo por que tú lo digas
Johana, sintiendo la tensión en el aire, cruza los brazos y responde con firmeza: "No se trata de que me moleste cómo eres, Vegeta. Se trata de que hay más en la vida que solo pelear y demostrar tu fuerza. A veces, la gente necesita un poco de empatía y conexión. No todo es blanco o negro."
Vegeta, aún con el ceño fruncido, se cruza de brazos y responde: "¿Empatía? ¿Conexión? Eso suena a debilidad. En este mundo, solo los fuertes sobreviven. No tengo tiempo para esas tonterías."
Johana lo mira fijamente, sin rendirse. "Quizás por eso te sientes tan solo, Vegeta. La fuerza no lo es todo. A veces, abrirse a los demás puede ser la mayor muestra de poder que puedes tener."
Vegeta, sorprendido por su respuesta, se queda en silencio por un momento, reflexionando sobre sus palabras. "No necesito a nadie. Puedo enfrentar cualquier desafío por mi cuenta."
"Pero, ¿a qué costo?" pregunta Johana, su voz más suave ahora. "La verdadera fuerza también está en saber cuándo dejar entrar a otros en tu vida. No tienes que cargar con todo solo."
Vegeta, aunque aún reticente, siente una pequeña chispa de curiosidad. "¿Y qué sabes tú de eso? ¿Qué sabes de lo que es ser un guerrero?"
"Lo suficiente para saber que incluso los guerreros más fuertes pueden caer si no tienen a alguien que los sostenga. No estoy aquí para cambiarte, Vegeta. Solo quiero que consideres que hay más en la vida que solo la batalla."
El silencio se hace pesado entre ellos, y Vegeta, por primera vez, se siente un poco menos seguro de sí mismo.