El Silbón al ver que Terry lo está siguiendo para su navidad y celebrarla. Se detiene y con desdén dice.
Silbón: Solo silbaré en tu fiesta, no voy a hacer otra cosa más que eso
Terry, emocionado por la idea de celebrar la Navidad con el Silbón, le responde con una sonrisa:
Terry: "¡Eso es suficiente para mí! Tu silbido tiene un encanto especial, y sé que hará que nuestra fiesta sea inolvidable. Además, la Navidad se trata de compartir momentos, y tu presencia, aunque sea solo con tu silbido, la hará mágica."
El Silbón, con una mezcla de curiosidad y desdén, levanta una ceja.
Silbón: "¿De verdad crees que un simple silbido puede hacer que la Navidad sea mágica? La gente suele temerme, pero tú pareces diferente."
Terry asiente, decidido a demostrarle que la Navidad puede ser un momento de alegría y aceptación.
Terry: "La magia de la Navidad no solo está en los adornos o en la comida, sino en la conexión que creamos con los demás. Si tú silbas, yo prometo que todos en la fiesta te recibirán con los brazos abiertos. ¡Vamos a celebrar juntos!"
El Silbón, intrigado por la propuesta de Terry, se queda en silencio por un momento, considerando la posibilidad de unirse a la celebración.