Chi-Chi se limpia la sangre. Ella, furiosa (Ambos tuvieron una batalla ella y Murder Sans). Le da una patada a Murder Sans. Pero antes de que le de, Sans salta de forma acrobata mientras que el fantasma de Papyrus, con su bufanda, la tiene agarrada del cuello
Chi-Chi, con la furia aún ardiendo en su interior, se preparó para lanzar una patada devastadora hacia Murder Sans. Sin embargo, en un movimiento ágil y casi sobrenatural, Sans realizó un salto acrobático, esquivando su ataque con una gracia que desafiaba la lógica.
Mientras tanto, el fantasma de Papyrus, con su característica bufanda ondeando en el aire, apareció de la nada. Con una expresión seria y decidida, lo atrapó del cuello, impidiendo que Chi-Chi pudiera avanzar. La tensión en el aire era palpable; el enfrentamiento entre Chi-Chi y Murder Sans había alcanzado un punto crítico, y la intervención del fantasma solo complicaba aún más la situación.
"¡Suéltame, Papyrus!" gritó Chi-Chi, luchando por liberarse del agarre espectral. "¡No estoy aquí para jugar!"
Papyrus, con su voz etérea, respondió: "No puedo dejar que te lastimen, Chi-Chi. Debes tener cuidado. Este no es un enemigo común."
Murder Sans, aún en el aire, sonrió de manera siniestra. "¿Crees que puedes salvarla, Papyrus? Este es un juego de vida o muerte, y no tengo intención de perder."
La batalla estaba lejos de terminar, y cada uno de ellos sabía que el desenlace dependería de sus decisiones en los próximos momentos.