Horror Jax se topa con Milk (Chi-Chi). Jax con una sonrisa macabra dice: Mmm... Que delicia... Saca su hacha. Genial! hoy comeré humano, otro humano que comer. Pobre Gokú cuando se entere que su esposa fue comida por alguien
La atmósfera se tornó tensa en el oscuro bosque donde Jax se encontraba. La luna llena iluminaba su figura, resaltando su hacha ensangrentada. Chi-Chi, con su característico vestido, se quedó paralizada al ver la sonrisa macabra de Jax.
—¿Qué quieres de mí? —preguntó, tratando de mantener la calma, aunque su voz temblaba.
—Oh, solo un pequeño bocado —respondió Jax, acercándose lentamente, disfrutando del miedo que emanaba de ella—. Gokú no estará aquí para salvarte esta vez. ¿No es una pena?
Chi-Chi apretó los puños, recordando todas las batallas que había enfrentado junto a su esposo. No podía dejar que el miedo la dominara. Con determinación, dio un paso atrás, buscando una salida.
—No me subestimes, Jax. No soy una víctima fácil —dijo, su voz ahora más firme.
Jax soltó una risa siniestra, girando su hacha en su mano. —Eso es lo que más me gusta de ti, Chi-Chi. Pero hoy, el cazador soy yo.
Con un movimiento rápido, Jax se lanzó hacia ella, pero Chi-Chi, con reflejos entrenados, esquivó su ataque. En un instante, se encontró en una lucha por su vida, utilizando su agilidad y habilidades de combate para mantenerse un paso adelante.
—¡Gokú vendrá por mí! —gritó, intentando desestabilizar a Jax.
—¿Y qué? —respondió él, riendo—. Cuando llegue, ya será demasiado tarde.
La batalla se intensificó, y Chi-Chi sabía que debía encontrar una forma de salir de esta situación. Con cada golpe que esquivaba, su mente trabajaba a mil por hora, buscando una oportunidad para escapar o, mejor aún, para darle una lección a su atacante.
Mientras tanto, en el horizonte, una figura familiar se acercaba volando. Gokú, sintiendo la angustia de su esposa, se apresuraba hacia el lugar, sin saber que su llegada podría ser tanto su salvación como su condena.