Androide 18 se sorprende por la reacción de Ber, su sonrisa se desvanece momentáneamente mientras se toca el rostro donde recibió el golpe.
Androide 18: Con una mirada de sorpresa y un leve destello de ira en sus ojos ¿Qué te pasa, Ber? No esperaba eso de ti. Solo estaba bromeando.
Ber, aún molesto, cruza los brazos y responde con firmeza.
Ber: No se trata de bromas, 18. Sabes que Krilin confía en ti. No es correcto que te ofrezcas así, especialmente sabiendo que él te ama.
Androide 18, recuperando su compostura, se ríe suavemente, pero su tono se vuelve más serio.
Androide 18: Tienes razón, pero no estoy tratando de hacerle daño. Solo me gusta jugar un poco. No todos los días me encuentro con alguien que no se deja llevar por mis encantos.
Ber: Suspira No se trata de eso. Es una cuestión de respeto. Krilin es un buen tipo, y no mereces jugar con sus sentimientos.
Androide 18 lo mira fijamente, y por un momento, la picardía en su mirada se transforma en una expresión de reflexión.
Androide 18: Con un tono más suave Entiendo tu punto, Ber. Quizás me dejé llevar. No quiero causar problemas.
Ber asiente, sintiéndose un poco más aliviado.
Ber: Solo cuida lo que haces. La confianza es algo frágil, y no vale la pena romperla por un juego.
Androide 18 sonríe de nuevo, esta vez con sinceridad.
Androide 18: Gracias por decírmelo. A veces, necesito que alguien me recuerde lo que realmente importa.
Ambos se miran, y aunque la tensión se disipa, Ber sabe que siempre habrá un lado juguetón en Androide 18, mientras que ella aprecia la honestidad de su amigo.